Trabajador social, diplomado en Desarrollo Local Inclusivo y estudiante del Magíster en Gobierno, Políticas Públicas y Territorio. Colaborador de CECS.
El caso de niños y niñas haitianas revela cómo la vulnerabilidad migratoria puede convertirse en negocio cuando fallan los controles y la protección estatal.
El artículo cuestiona que salud y educación entreguen datos migratorios y advierte que convertir espacios de cuidado en vigilancia puede destruir la confianza.
La columna advierte que endurecer beneficios para migrantes irregulares puede trasladar el costo a sus hijos y reabrir riesgos de exclusión y apatridia.