La teología de la liberación
Una aproximación a la teología de la liberación como corriente cristiana comprometida con la justicia social, la paz y la lucha contra la pobreza.
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David OrtegaDavid Ortega es estudiante de Licenciatura en Física y militante del Frente Amplio.
Colaborador CECS
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Con la emergencia de una derecha mal llamada cristiana, tal como el Partido Social Cristiano, es necesario mirar a aquellos pensadores quienes, inspirados en las palabras y el amor de Cristo, ven su evangelio como un llamado a la solidaridad y a la justicia social. Vamos a ver en más detalle en qué consiste esta corriente conocida como “teología de la liberación”.
“La opción preferencial de Dios por los pobres” resume un poco lo que es esta corriente de pensamiento, la cual se compromete con la eliminación de la pobreza.
Como portavoces de esta ideología, tenemos a varios autores latinoamericanos de una tradición eclesiástica, tales como Gustavo Gutiérrez y Leonardo Boff, enseñándonos este último a no ser paternalistas ni asistencialistas, sino a dotar al mismo pueblo de las herramientas culturales y espirituales, con el fin de que él mismo luche contra la pobreza y en pro de sus derechos.
Si tenemos fe en las Sagradas Escrituras, podemos ver que Dios nos llama a la acción social. Dios nos llama a amar a la clase trabajadora explotada, a los obreros, a los ancianos, a los desempleados, a aquellos privados de libertad, pues el Señor dijo:
“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia” (Mateo 5:7).
Y también:
“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:30-31).
Leonardo Boff nos habla de un proceso histórico de liberación, guiado por la voluntad del Señor, en donde se va construyendo paso a paso el Reino de Dios, trayendo a este mundo su amor y su justicia por medio de esfuerzos humanos, los cuales son requisito.
Además, leyendo el Evangelio nos damos cuenta de que el Señor nos llama a la paz; por lo tanto, deberíamos rechazar toda vía armada hacia el socialismo y abrazar los esfuerzos pacíficos e institucionales que intentan producir un cambio social (Mateo 5:9).
Siempre servirá mirar esta teoría para encontrar una guía política, incluso para un laico, pues es un buen refugio centrado en el amor, que contrasta con muchas ideas violentistas de la ultraizquierda.

